Apuntes de afán del libro “Alegría: La felicidad que surge del interior” por Osho de la serie que está publicando el diario “El Espectador”.
Tengo la facultad de elegir y puedo ser feliz. Yo elijo. Esa libertad es peligrosa y arriesgada porque sólo yo soy el responsable.
¿A quién le echo la culpa ahora?
Nadie puede decidir por mí, tengo que decidir por mí mismo, tengo que tomar mi propia vida en mis manos.
Para ser feliz necesito un cambio drástico en mi modo de vivir que consiste en abandonar los modelos impuestos y encontrar mi llama interior.
La felicidad es un estado interior y depende de mí. El placer no es felicidad. Buscar la felicidad mediante el cuerpo (placer) es un error porque el cuerpo sólo da placeres pasajeros y cada placer se equilibra con el dolor y nunca estaré tranquilo. Hay momentos de dicha y momentos de sufrimiento. El placer me ata, me esclaviza y me encadena.
El placer es algo físico, es animal; la felicidad es humana.
“Así es como nos hartamos de las cosas: un día corres tras un hombre o una mujer y al día siguiente intentas encontrar excusas para liberarte de esa persona. Es la misma persona; nada ha cambiado. ¿Qué ha pasado entretanto? Te has aburrido del otro, porque el placer consistía en explorar lo nuevo. Resulta que el otro ya no es nuevo… cuando vas buscando placer no puedes amar, porque la persona que va buscando el placer utiliza al otro como medio.”
El placer me hace dependiente porque lo busco en otras personas. La felicidad depende de mí porque está en mi interior. Jamás intentes ser feliz a expensas de la felicidad de otro.
“Si vas en busca de la felicidad, hay algo seguro: que no vas a lograrla. La felicidad es siempre un derivado, no la consecuencia directa de una búsqueda.”