El post de hoy es sobre un libro que me prestó un amigo y cuya lectura recomiendo de verdad. Aquí señalaré algunas ideas que expone el libro y que le pueden servir de motivación para leerlo.
Libro en mención es “El lado profundo de la vida” de Walter Dresel. El tema central es cómo enfrentar y superar las crisis personales.
Una crisis personal se puede dar en cualquier momento. Las crisis personales son situaciones que hacen que nuestro ser se derrumbe, frente al peso de una realidad y responsabilidad que no sabemos enfrentar.
Las crisis son necesarias para el desarrollo del ser humano porque producen cambios profundos en el ser. Un ser humano necesita seguridad para crecer pero también necesita desafíos que lo prueben y templen su carácter.
Algunos tópicos en los cuales profundiza son:
- LA NECESIDAD DE CAMBIO
Para alcanzar la felicidad hay que saber adaptarse al cambio. Para poder cambiar hay que captar nuestra realidad tal cual es. No podemos mentirnos a nosotros mismos. También hay que luchar contra nuestros modelos mentales y paradigmas que son la barrera contra el cambio.
Para cambiar de forma positiva y alcanzar nuestros objetivos es necesario voluntad, motivación, sueños e ilusiones agregándole sobretodo decisión. Con estos ingredientes logramos tener una vista del futuro y eso nos mueve a la acción.
La única forma de cambiar es actuar.
- EL VALOR DE LA AUTOESTIMA
La manera es que nos vemos y nos sentimos nos da la seguridad y confianza que requerimos. La confianza es la capacidad de mirar hacia adelante y avanzar, pase lo que pase. No detenerse jamás. No podemos esperar a sentirnos seguros para entrar en acción, eso nunca sucede. Hay que actuar ya!
No limitemos nuestros sueños porque limitamos nuestra vida. El miedo a cambiar no desaparece hasta que
cambiemos nuestra forma de actuar. El autor también sostiene que debemos exigir más de nosotros mismos.
- EXITO Y FRACASO
El hecho de asumir riesgos nos expone al fracaso. La única manera de evitar el fracaso es no hacer nada. El fracaso es un sentimiento de pérdida pero no vemos que la experiencia y el conocimiento real de los hechos es lo positivo. El éxito es algo personal y el fracaso puede ser positivo. Para lograr superar estos sentimientos es necesario buscar nuestro porvenir con ideas frescas y pensamientos nuevos.
Para poder avanzar necesitamos flexibilidad y perseverancia. Lo mejor del pasado es que está detrás de nosotros, es historia. Podemos elegir como sentirnos, es nuestra decisión.
- METAS Y OBJETIVOS
Tomar las riendas de nuestra vida significa trazar metas y objetivos que le den sentido. Esto significa diseñar nuestro futuro. El bienestar proviene de la convicción que somos capaces de cambiar nuestra manera de sentirnos y actuar en consecuencia.
Está en nuestras manos darle a la crisis un destino diferente y dejar de sufrir. Visualizar la oportunidad de observar un nuevo horizonte que parece hoy lejano. La recuperación exige un encuentro genuino con nosotros mismos, con nuestros deseos y necesidades. Sentirnos útiles a nosotros mismos. Busquemos nuestras fortalezas y virtudes para saber hacia dónde nos queremos dirigir.
El verdadero lado profundo de la vida es saber enfrentarse a lo que nos toca vivir. Estamos solos para luchar, tomemos el timón y naveguemos.
Hay otros temas que trata el libro y deseo terminar con dos sentimientos que nos azotan en tiempo de crisis personales:
- TRISTEZA Y DEPRESION
La tristeza es un sentimiento de vacío que aparece como una reacción frente a una herida o una pérdida. La depresión es un sentimiento de enojo contenido que puede ser la consecuencia de haber permanecido durante mucho tiempo triste, sin comprender el verdadero significado de lo que nos pasa.
La depresión es la incapacidad de absorber el impacto de una herida o pérdida.
- EQUIVOCARSE NO ES INDIGNO
Dresel invita a entender que somos humanos, somos falibles y eso no nos hace indignos. Lo importante es extraer enseñanzas del pasado que permitan cambiar el presente y forjar su futuro. Asumir nuestra adultez es comenzar a hacernos cargo de nuestros actos y comprender el porqué de nuestra manera de actuar, y de responder ante los hechos cotidianos. Aceptar la realidad tal cual es.