Antes del aciago suceso del asesinato de cantautor argentino – Facundo Cabral – naturalmente conocía de su existencia. Pero es ahora que este artista muerto vive en mi realidad. Una de los aspectos admirables de éste ciudadano del mundo fue su fino sentido del humor. El humor, creo yo, es una de las manifestaciones más prolíficas de un ser humano.
Abandonado por su padre y volado de la casa a los nueve años de edad, en busca del presidente argentino Juan Domingo Perón para que le diera trabajo, tuvo una infancia no muy fácil con problemas con el alcohol y fue huésped de la cárcel.
Ahora escucho y leo su obra, todo un legado. Facundo fue un creyente que dijo que el diablo es un alias que utiliza Dios cuando quiere hacer algo de dudosa reputación.
No estás deprimido, estás distraído; contiene mensajes prácticos para vivir el aquí y el ahora, libre de ataduras del pasado y sin preocupaciones por el futuro.
Estamos distraídos cuando nos sentimos pobres y desdichados. Crees que perdiste algo; imposible, todo te fue dado… no hiciste ni un pelo de tu cabeza entonces no puedes ser dueño de nada.
La vida no te quita cosas, te libera de cosas, te alivianas para que vueles más alto. No hay muerto, hay mudanza, dice… si dice, porque para mí ahora está vivo el muerto.
“Haz solo lo que amas y serás feliz”
“Reconcíliate contigo, eres hijo de Dios y decide ser feliz… la felicidad es un deber, sino eres feliz estás amargando a todo el barrio. Sufrir es una pérdida de tiempo”
Frases plagadas de humor
Mi gran amigo tenía una escuela para desaprender… que buena idea, se imaginan todo el lugar que habría si sacáramos todas las pendejadas que nos han enseñado… Mi educación fue muy buena hasta que me la interrumpió el colegio… Mi tío Pedro – más inteligente – fue 6 años a la escuela pero nunca entró.
Un día le pregunté a mi tío Pedro:
- ¿Cuál es la diferencia entre lo senos de una mujer blanca y los senos de una mujer negra?
- Una sola. Los de la blanca salen en Playboy y los de la negra salen en National Geographic.
A los uruguayos les gusta el tango porque en cada tango muere o por lo menos sufre un argentino.
Un negro en la nieve es un blanco perfecto.
El matrimonio es la única guerra en la que uno se acuesta con el enemigo.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer y detrás la esposa.
La mujer de uno es como el Doberman: A la mañana te ladra, al medio día te come todo y a la noche te desconoce.
Cuando murió la mujer de mi tío Pedro éste escribió en su lápida, ’Aquí sigue descansando el tío Pedro’
Todas las tardes escuchábamos a un curandero por la radio. Una tarde dijo ‘Dios los va a curar a través de mi. Sólo deben poner una mano sobre la radio y la otra sobre la parte enferma’. Entonces mi abuela puso una mano sobre la radio y la otra sobre una rodilla que la estaba molestando; y vio que mi abuelo puso una mano en la radio y otra en la bragueta. Y mi abuela le dijo:
- No entendiste. ¡El señor dijo que va a curar a los enfermos, no a revivir a los muertos!








